sábado, 8 de noviembre de 2014

La crisis financiera de forma sencilla

A finales de 2013, según algunos, asistimos a los últimos coletazos de la crisis económica con la que convivimos desde 2008. Con ella nos hemos ido a la cama y nos hemos despertado en estos últimos años. Nos la hemos llevado de fiesta, cuando nos ha dejado. Hemos salido con ella a buscar trabajo y no ha sido buena compañera. Sufrimos por conocerla, aún no entendiendo su procedencia, ni conociendo al culpable. Y en definitiva, la hemos padecido.
vineta 2012 enekoLa crisis ha sido como un visitante desconocido e inoportuno que se ha metido en nuestros hogares y nos ha subido la luz, el agua, la hipoteca, los impuestos, la gasolina…sin ni siquiera darnos dos besos. Pero, ¿cómo se originó todo esto?
Ha venido generada, como mayor causante, por una burbuja crediticia del sector inmobiliario, que generó un enorme sentimiento de desconfianza en los mercados. Veamos como se ha producido.
Parece que todo empezó en EEUU. Por un lado había personas y familias que decidieron comprarse una casa, y por el otro había un inversor inmobiliario que decidió prestarles el dinero. Todo el sistema financiero (sobre todo Wall Street en nuestro caso) los conecta a ambos.
Key to a better life
Nuestra familia en cuestión ahorró para la entrada de una casa, llamó al agente hipotecario y éste les puso en contacto con el prestamista para que les concedieran una hipoteca. Los intereses, entonces, eran aceptables. Con ello la familia ganó una casa, y estaban contentos con el trato ya que pensaron: “los precios de las viviendas siempre suben”. El agente, por su parte, se embolsó una suculenta comisión. Pero, ¿qué gana el que presta el dinero?
El prestamista vende las hipotecas a otros bancos y sociedades de inversión y se embolsa un interés. En ocasiones esta hipoteca se junta con otras muchas formando paquetes que se vendían y se compraban por todo el mundo. En estos paquetes podía haber hipotecas muy seguras de cobrar y otras que no lo eran tanto. El sistema funcionaba bien y todo el mundo estaba contento, pero llegó el momento en el que las familias que podían permitirse comprar una casa se agotaron y cada vez se vendían menos hipotecas, ¿qué ocurrió entonces?
 Mortgage_backed_securityLlegados a este punto, los prestamistas decidieron concederles hipotecas a familias de dudoso cobro, ya que llegado el momento del impago y como “los precios de las viviendas siempre suben” se quedarían con la casa y ésta valdría más.  Estas son las hipotecas llamadas “sub-prime” o de riesgo.
Como era de esperar, los propietarios un día no pudieron pagar sus hipotecas y algún banco alrededor del mundo dejó de cobrarla.
PERRO OKCuando hubo casi tantas viviendas vacías como familias buscando casa, el precio de la vivienda cayó en picado. En ese momento los bancos de inversión tenían en sus manos paquetes de hipotecas que no se cobraban, o casas vacías de un valor bajísimo. Intentan pasarse esta “patata caliente” unos a otros, pero nadie la quiere, y con ello el mercado crediticio se congela. Así nace una crisis a nivel global.
mortgage-bubble-burstingA día de hoy muchos nos preguntamos como no pudieron parar esta vorágine los bancos que concedían los créditos, o bien las aseguradoras que daban fiabilidad a los paquetes de hipotecas vendidos. En el particular caso de España, tampoco el Banco de España impuso ninguna medida efectiva ante la burbuja inmobiliaria que saltaba a la vista…
Esperamos que con este pequeño repaso entendamos mejor toda esta red de operaciones que originaron la crisis que al final hemos acabado pagando todos.
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Glosario:
Burbuja inmobiliaria: Alta especulación en el mercado de inmuebles.
Hipoteca Sub-prime: Son créditos considerados de riesgo, ya que la posibilidad de impago es muy alta.
Mercados Crediticios congelados: El mercado crediticio agrupa las transacciones de préstamos. Se denomina congelado al momento en el que existe una alta desconfianza en sus agentes y las operaciones disminuyen drásticamente.
Bibliografía:

VIDEO . CON  DIBUJOS ANIMADOS:

1 comentario:

  1. ni más ni menos. muy sencillo de comprender. Ahora a bailar con los efectos l¡colaterales de ello. Gracias tomás por aportarlo.

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